¿Piel seca o piel deshidratada?

 

En general, la piel puede ser seca o grasosa dependiendo del tamaño de las glándulas sebáceas que tenga, y esta es una condición genética inmodificable, pero que se puede equilibrar con el uso de los productos adecuados.

Hay un tercer tipo de piel que es la piel sensible, que se irrita fácilmente y esto depende no de su lubricación intrínseca sino de algunos factores inmunológicos y de alteraciones de la barrera epidérmica. Factores externos como el sol, el cigarrillo o ambientes muy secos también contribuyen.

Lo que se ha dado en llamar Piel Deshidratada corresponde pues, a esta piel irritada y sensible.

Características de la piel seca:

  • Poros pequeños o invisibles
  • Sensación de tirantez
  • Luce áspera

Características de la piel sensible (deshidratada):

  • Poros pueden ser grandes o pequeños
  • Sensación de tirantez, ardor y/o prurito.
  • Luce áspera y descamativa en algunas partes y puede estar oleosa en otras.

Los pacientes con piel seca deben usar serums y cremas hidratantes, deben evitar limpiadores que sean muy abrasivos y deben re-hidratar la piel frecuentemente.

Los pacientes con piel sensible o deshidratada, deben usar productos que sean “reparadores de la barrera cutánea” y evitar la mayoría de los productos cosméticos. Usar protectores solares indicados específicamente para piel sensible.

En este tipo de pacientes es importante consultar con el dermatólogo porque se debe buscar si hay una patología asociada.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *